viernes, 30 de enero de 2009

El legado de Louk: celebrar la vida

Lodewijk Henri Christian Hulsman (1923 - 2009)

"Alguna gente se muere para volver a nacer..." Atahualpa Yupanqui.

Decía Borges que el Maestro no es quien se aplica a la tarea de enseñar cosas, porque una enciclopedia, en tal caso, sería mejor maestro que un hombre. Maestro es quien enseña una manera de tratar las cosas; cada maestro es nada menos que un estado vital, una manera de enfrentarse con el incesante universo... Louk ha sido la persona más espiritual que he conocido, y su cátedra -de transmisión esencialmente oral- perdurará en todos nosotros al igual que el ejemplo de su generosidad y alegría.
Louk había sido nominado hace muy pocos días al Premio Nobel de la Paz por su aporte a las políticas públicas holandesas en materia de despenalización de drogas.
Nos quedamos más huérfanos y a la deriva sin Louk, nos quedamos sin su amplia y constante sonrisa, sin su palabra oportuna y humilde... pero su ejemplo aún brilla con destellos de eternidad.
En el post anterior he traducido el prólogo de Nils Christie a 'Penas perdidas' en su versión italiana y debajo invito a visitar el número de los Cahiers de la Societè Internationale de Defense Sociale en homenaje a Louk cuando cumplió 80 años.
A pesar del afecto que le profeso a Louk, quiero conjurar la sombra definitiva para que su espíritu no se marmolice en el descanso eterno, sino que su presencia siga presidiendo nuestros congresos, su palabra siga descifrando soluciones a la criminalización y sus visitas a América Latina se transformen ahora en una presencia sin pausas ni despedidas.

Matías Bailone
Ciudad Real, en el invierno de 2009.







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