sábado, 9 de agosto de 2008

Juan Bustos: el recuerdo de un amigo


El jueves 7 falleció en Santiago el Prof. Juan Bustos Ramírez, presidente de la Cámara de Diputados de Chile. Para muchos esta noticias puede ser un dato más de obituario político, pero quienes hemos seguido su límpida trayectoria científica y política a lo largo de décadas podemos testimoniar la magnitud de esta ausencia para la institucionalidad en nuestra región, sin que el peso de la amistad enturbie la objetividad del juicio.

Juan Bustos se doctoró por los sesenta en Madrid y luego en Bonn, con el famoso Hans Welzel, siendo uno de los pioneros de la renovación de la dogmática penal en América Latina. Fue luego profesor de derecho penal en la Universidad de Chile y militante desde 1965 del Partido Socialista.

El golpe terrorista lo obligó a asilarse en la embajada de Honduras, obteniendo el permiso de salida para ese país. Desde Honduras –ingenuamente- volvió al sur, a nuestro país, donde por presión de la dictadura pinochetista fue prisionero en la cárcel de Resistencia, hasta que merced a los esfuerzos de colegas argentinos y a la mediación personal del profesor alemán Armin Kaufmann (quien vino personalmente a la Argentina a ese efecto), la dictadura lo dejó partir para Alemania, donde fue recibido con una beca de la Fundación Alexander von Humboldt.

Pasó luego a España, obteniendo por concurso la cátedra de La Laguna primero y luego de la Universidad de Barcelona. Allí encontró la calma que le permitió escribir las obras más importantes que nos deja, entre las que destaca una magnífica exposición general del derecho penal.

En 1990 volvió a Chile, se reincorporó a la vida académica de su patria y también a la actividad política. Desde su regreso se caracterizó como abogado de víctimas de la dictadura –como la familia Letelier- y gracias a su tenacidad y conocimientos obtuvo la condena de varios criminales contra la humanidad.

Desde 1998 era diputado y con su saber jurídico y su personalidad equilibrada se ganó el respeto de todo el arco político chileno, lo que le valió que coronara su carrera política como presidente de la Cámara.

Entre los colegas latinoamericanos, Juan era una de las voces más respetadas, además del amigo afectuoso y solidario, al que los avatares de su agitada existencia no le habían dejado odios ni rencores, sino sólo la conciencia limpia de una trayectoria coherente puesta reiteradamente a prueba con exilios, envidias y obstáculos, que siempre supo vencer con tesón y trabajo, como que siempre brilla lo que por fuerza debe brillar.

Nos queda su obra, el recuerdo de su amistad y, por sobre todas las cosas, deja a las nuevas generaciones de penalistas su vida como ejemplo del científico auténtico, que se mueve en un mundo real y conflictivo y que hacerlo le vale enormes sacrificios y dolores personales, como que ese ha sido el destino de todos los grandes.



Eugenio Raúl Zaffaroni



HOMENAJE A JUAN BUSTOS RAMÍREZ en www.cienciaspenales.net


2 comentarios:

Manelich Castilla Craviotto dijo...

Un enorme abrazo desde México. Me uno desde ya al reconocimiento y homenaje a Juan Bustos.

Saludos cordiales

Edgardo A. Amaya Cóbar dijo...

Muy bueno este blog. Felicitaciones. Pusé un vínculo en el mío, si no te molesta.